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| Imagen referencial antes del siniestro. |
El portacontenedores permanece en Brasil para reparaciones luego de un incendio en su sala de máquinas. El incidente interrumpió temporalmente el suministro eléctrico de los contenedores refrigerados y retrasaría la llegada de la carga a Europa hasta comienzos de 2027, según reportes del sector.
El incendio registrado a bordo del portacontenedores Maersk Lanco abrió interrogantes sobre la condición de unas 4.000 toneladas de langostino argentino congelado que viajaban hacia Europa. El incidente, ocurrido el 4 de septiembre de 2026 frente a las costas de Brasil, obligó a la embarcación a desviarse de su itinerario y dirigirse al puerto de Salvador, donde permanece para las evaluaciones y reparaciones correspondientes.
De acuerdo con GlobalPorts, el cargamento incluye productos de empresas pesqueras como Conarpesa, Grupo Iberconsa y Nueva Pescanova. La situación mantiene la atención de la cadena exportadora, tanto por las condiciones de conservación de la mercadería como por las consecuencias comerciales de la demora.
La cadena de frío, uno de los principales interrogantes
El incendio afectó la sala de máquinas del buque y provocó interrupciones en el suministro eléctrico de los contenedores refrigerados, conocidos como reefers. Según las actualizaciones operativas difundidas por CMA CGM, la alimentación eléctrica fue restablecida progresivamente y los equipos volvieron a recibir energía.
Sin embargo, el impacto sobre cada contenedor todavía no ha podido determinarse con precisión. La duración de las interrupciones y las posibles variaciones de temperatura son factores relevantes para evaluar si las condiciones de conservación del producto se mantuvieron dentro de los parámetros requeridos.
La información disponible no permite concluir que la mercadería haya sufrido daños ni establecer qué proporción del cargamento podría verse afectada. La evaluación de los registros de los equipos y las inspecciones de la carga serán fundamentales para conocer su estado.
Una demora que compromete la campaña comercial
El incidente también altera el calendario logístico de una carga destinada al mercado europeo. Según las estimaciones difundidas por GlobalPorts y otros medios especializados, el arribo podría postergarse hasta comienzos de 2027.
De confirmarse ese cronograma, el langostino no llegaría a tiempo para la campaña navideña y de fin de año, un período comercial importante para la venta de productos del mar en Europa. La demora podría modificar los planes de comercialización y distribución de los exportadores, aunque sus consecuencias económicas definitivas aún no han sido establecidas.
Inspecciones y evaluación en destino
La aptitud comercial y sanitaria del producto deberá determinarse a partir de las evaluaciones correspondientes, incluidos los controles que se realicen cuando la carga llegue a destino. Hasta contar con esos resultados, no es posible confirmar si el langostino conserva las condiciones exigidas para su comercialización y consumo.
El caso vuelve a poner de relieve la importancia de la continuidad eléctrica, el monitoreo de temperatura y la trazabilidad en el transporte marítimo de productos perecederos. En las cadenas de frío, una incidencia operativa puede tener consecuencias que trascienden al buque y alcanzan a exportadores, importadores, distribuidores y compradores.
Más allá de las reparaciones necesarias para que el Maersk Lanco retome su operación, la prioridad será establecer el estado de la mercadería y determinar las implicancias logísticas y comerciales del incidente.
Fuente: GlobalPorts, con información complementaria de comunicados operativos de CMA CGM.
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